Una conglomeración de irreconocibles repetidos estados que abruman mi acribillado estado momentáneo. Un juego, un simple juego que me reconforta sin planearlo: jugar a que tenemos calor, o a recibir una oleada de frío del infierno mismo, jugar a que somos lo que nunca fuimos, jugar a jugar en el piso, a que somos dos quienes morimos.
mercredi 11 mars 2009
Lets play together
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