

LOSCOLORES
ESTÁN
EN
TODAS
Y
CADA


UNADE
LAS
COSAS.

detrás del vidrio
Vox Dei.
Una conglomeración de irreconocibles repetidos estados que abruman mi acribillado estado momentáneo. Un juego, un simple juego que me reconforta sin planearlo: jugar a que tenemos calor, o a recibir una oleada de frío del infierno mismo, jugar a que somos lo que nunca fuimos, jugar a jugar en el piso, a que somos dos quienes morimos.